¿Hay algo más triste en la cocina que abrir la nevera y encontrar ese medio aguacate que guardaste ayer convertido en algo marrón y poco apetecible? A mí me pasaba siempre. Sentía que tiraba mi dinero a la basura. Probé dejarle el hueso, ponerle limón, envolverlo en film… nada funcionaba de verdad hasta que descubrí el truco que usan en algunas cocinas profesionales. ¡Es tan raro como efectivo!
El aguacate es el rey de nuestras tostadas y ensaladas, pero tiene un gran defecto: se oxida en cuanto entra en contacto con el aire. Esa capa marrón no significa que esté podrido, pero sí cambia su sabor y textura.
Si quieres que tu aguacate (o tu preciado guacamole) dure verde y perfecto hasta 72 horas después, olvida los trucos de siempre y prueba este: El poder de la cebolla morada.
¿Por qué funciona la cebolla?
La cebolla libera vapores de azufre (los mismos que te hacen llorar). Estos gases actúan como un conservante natural que detiene el proceso de oxidación del aguacate sin necesidad de tocarlo.
Cómo hacerlo paso a paso: