Cuando éramos niños, muchas cosas parecían simples.
Pero con los años entendemos que algunas costumbres tenían un propósito.
Mi abuela no hablaba de vitaminas ni de dietas modernas.
Solo tenía pequeños hábitos diarios que nunca cambiaba.
Uno de ellos era una bebida caliente cada noche antes de dormir.
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Su costumbre
Después de la cena, preparaba una infusión muy sencilla.
Decía que ayudaba al estómago a “descansar” durante la noche.
No usaba nada complicado, solo ingredientes comunes de la cocina.
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La infusión tradicional
Ingredientes:
– 1 taza de agua caliente
– 1 cucharadita de manzanilla
– 1 trocito pequeño de anís estrella (o semillas de anís)
– opcional: unas gotas de limón
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Cómo la preparaba