Mi abuela siempre tomaba esto por la noche… y casi nunca tenía problemas digestivos

1. Hervía el agua.

2. Añadía la manzanilla y el anís.

3. Tapaba la taza durante 5 minutos.

4. La bebía lentamente, tibia.

 

Nunca se acostaba inmediatamente después.

Esperaba unos minutos sentada y tranquila.

 

 

Por qué muchas personas la siguen usando

 

Tradicionalmente se ha asociado con:

 

– digestión más ligera

– menos gases nocturnos

– sensación de calma antes de dormir

 

No es una solución milagrosa.

Era simplemente un pequeño ritual diario.

 

 

A veces no son los remedios complejos los que ayudan,

sino la constancia en hábitos sencillos.

 

Muchas personas hoy han retomado estas costumbres antiguas…

y dicen sentirse mejor al final del día.

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