Coloca el yogur en un recipiente.
Añade las nueces picadas.
Agrega un pequeño toque de miel.
Si lo deseas, puedes añadir fruta fresca para darle más color y sabor.
Una receta rápida y natural
Este tipo de recetas demuestra que los ingredientes simples pueden crear combinaciones agradables y equilibradas. En pocos minutos es posible preparar un desayuno o merienda ligera y sabrosa.