Pero su utilidad no termina ahí.
Proteja las sábanas (especialmente si come en la cama).
Ya sea de vacaciones o en un viaje de negocios, a veces nos permitimos pequeños placeres: desayunar bajo las sábanas, comer algo en la mesa frente al televisor, un tentempié a altas horas de la noche…
¿El problema? Las sábanas blancas se manchan con facilidad. Una miga o una gota de salsa bastan para arruinar el aspecto impecable de la habitación.