Paso 1: Precalienta el horno a 175°C. Engrasa y enharina un molde rectangular para pan.
Paso 2: En un recipiente grande, aplasta los plátanos con un tenedor hasta obtener un puré grueso. No importa que queden algunos trozos pequeños, eso le dará textura y sabor a cada bocado.
Paso 3: Agrega la mantequilla derretida al puré y mezcla bien. Incorpora el azúcar, los huevos uno a uno y la vainilla. Bate con una cuchara o batidor de mano hasta integrar todo.
Paso 4: Agrega la harina, el bicarbonato y la sal. Mezcla solo hasta que no haya harina visible. Este es el secreto más importante: no mezcles de más. Un exceso de mezclado desarrolla el gluten y hace el pan duro. Mezcla lo justo.
Paso 5: Si quieres agregar nueces o chips de chocolate, este es el momento. Incorporalos con movimientos suaves.
Paso 6: Vierte la mezcla en el molde y hornea durante 55 a 65 minutos. El pan está listo cuando al insertar un palillo en el centro salga completamente limpio.
Paso 7: Deja enfriar en el molde durante 10 minutos antes de desmoldar. Luego colócalo sobre una rejilla y espera al menos 20 minutos antes de cortarlo.
¿Por Qué los Plátanos Negros Son Mejores?
Muchas personas tiran los plátanos cuando se ponen oscuros. Gran error. Cuanto más maduro está el plátano, más azúcar natural contiene y más intenso es su sabor. Los plátanos casi negros son el ingrediente perfecto para este pan porque aportan una dulzura y una humedad que los plátanos amarillos simplemente no pueden dar.
Cómo Conservarlo