Jarabe de llantén
Es un remedio tradicional para las afecciones respiratorias. Si bien en el mercado existen muchos preparados en formato jarabe, también se puede preparar de forma casera de la siguiente manera: machacar las hojas frescas con un poco de agua y dejar reposar unas dos horas. Los mucílagos al ser solubles en agua migrarán a ella. Filtrar el líquido y mezclar a partes iguales con azúcar panela o bien miel artesanal, poner al baño maría para ayudar a fusionar la mezcla. Tomar una cucharada sopera tres veces al día.
Otras aplicaciones del llantén
- Encías sangrantes: masticar una hoja fresca durante unos minutos sin tragar ayuda a desinflamar y desinfectar la zona.
- Picadura de insectos: el jugo de la planta fresca ayuda a disminuir la hinchazón de picaduras de abejas, avispas, mosquitos, pulgas y otros.
- Ojos: con el líquido resultante de la decocción de llantén realizar baños oculares para aliviar los ojos cansados, enrojecidos o bien inflamados por alguna infección.
Contraindicaciones
En general, no hay registros de efectos secundarios del llantén administrado por vía oral en cantidades moderadas. Pese a esto, está desaconsejado su consumo en caso de embarazo o en periodo de lactancia. Tampoco debe administrarse en niños pequeños. De igual forma, en caso de enfermedades o de estar bajo otro tratamiento, es mejor consultar con nuestro médico tratante.
Lo que debes saber…
- Las propiedades medicinales del llantén son conocidas desde hace siglos. Además, por su riqueza nutricional, también puede utilizarse como alimento y tomar como verdura, ensalada…
- Se le atribuyen propiedades expectorantes, digestivas, hepatoprotectoras y emolientes/cicatrizantes.
- Se puede utilizar por vía interna (tisanas, jarabe, tintura…) o externa (con la aplicación de cataplasmas).
“Nota informativa: los contenidos incluidos en esta sección ofrecen información relativa a terapias existentes explicadas por especialistas con experiencia en la materia con un objetivo divulgativo.