Una receta sencilla y muy usada es el tónico facial de vinagre de manzana. Para prepararlo necesitas una cucharada de vinagre de manzana orgánico y cuatro cucharadas de agua filtrada. Mezcla ambos ingredientes y aplícalos con un algodón sobre el rostro limpio, evitando el contorno de ojos. Déjalo actuar uno o dos minutos y luego enjuaga con agua fresca. Este tónico puede utilizarse dos o tres veces por semana, nunca a diario al principio, para evitar irritación.
Otra receta útil es una mascarilla hidratante con miel y aloe vera. Mezcla una cucharadita de vinagre de manzana con una cucharada de gel de aloe vera y una cucharadita de miel natural. La miel ayuda a mantener la hidratación y el aloe aporta frescura y calma a la piel. Aplica la mezcla durante quince minutos y retira con agua tibia. Muchas personas sienten la piel más suave y luminosa después de usarla.