Muchas personas descubren este fenómeno cuando:
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tienen un resfriado
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están acostadas de lado
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o cuando prestan atención a su respiración
En esos momentos parece que una fosa nasal está “bloqueada”, cuando en realidad forma parte del ciclo natural del cuerpo.
Un detalle curioso del organismo
El cuerpo humano realiza muchos procesos automáticos sin que nos demos cuenta. La respiración es uno de ellos, y este pequeño cambio entre fosas nasales es solo un ejemplo de cómo el organismo mantiene su equilibrio.
La próxima vez que respires profundamente, tal vez notes que una de las fosas nasales deja pasar más aire que la otra.