Almendras: nutrientes, porciones y recomendaciones generales

 

La frecuencia dependerá del resto de la dieta, el nivel de actividad física y los objetivos personales. Para muchas personas, incluir frutos secos algunos días de la semana puede ser suficiente. Si ya se consumen otras fuentes de grasa, como palta, aceite de oliva, semillas o quesos, conviene equilibrar las cantidades para no sobrecargar las comidas.

Cómo elegir y consumir almendras

Al comprarlas, es preferible elegir almendras naturales o tostadas sin exceso de sal ni azúcar. Las versiones acarameladas, cubiertas con chocolate o con saborizantes pueden ser sabrosas, pero se parecen más a una golosina que a una colación nutritiva. Leer etiquetas ayuda a distinguir entre una opción simple y una más procesada.

Ideas para incorporarlas

  • Agregar unas pocas almendras a un yogur natural.
  • Sumarlas picadas a una ensalada.
  • Combinarlas con fruta fresca como colación.
  • Usarlas en preparaciones con avena.
  • Elegir versiones sin sal si se busca cuidar el sodio.

Quienes tienen alergia a frutos secos deben evitarlas por completo y seguir las indicaciones médicas correspondientes. También conviene consultar si existen dificultades para masticar, problemas digestivos específicos o restricciones alimentarias particulares.

Para quienes buscan mejorar la calidad de sus colaciones, las almendras pueden ser útiles porque requieren masticación y aportan saciedad. Aun así, conviene comerlas con atención y no frente a pantallas, ya que es fácil superar la porción recomendada cuando se consumen de manera automática.

 

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